lunes 11 de mayo de 2009

El ruido y su regulación

ruido

Las leyes en Costa Rica se ven muy rigurosas en el papel, pero en la práctica distan mucho de cumplirse cabalmente. Puede que esto se deba al mar de burocracia y de vicios legales que tenemos en el país, o a que simplemente importamos leyes que sirven adecuadamente en otros países pero que sin la adecuada inserción a la realidad que se vive en Costa Rica no se terminan aplicando adecuadamente. Un ejemplo de ello es la siguiente ley:

Reglamento para el control de Ruidos y Vibraciones
Capitulo I

Artículo 13: Únicamente se permitirá la instalación de fábricas, talleres o cualquier otro centro de trabajo calificado como ruidoso, en las zonas declaradas industriales mediante Reglamento de zonificación lo establecido por la Ley General de Salud.

En Costa Rica tenemos un problema de ubicación respecto a los distintos locales denominados ruidosos (producen más de 85 decibeles) ya que generalmente están rodeados por casas de habitación, y más bien son pocos los locales de este tipo que se encuentran en zonas industriales. Se podría pensar que el problema no es tan grave ya que los vecinos pueden denunciar al dueño del establecimiento por las emisiones sonoras de su local, pero ya se han dado denuncias sobre la poca eficiencia de las autoridades competentes, quienes han cometido errores como hacer mediciones en momentos distintos a las horas en que se ponen las denuncias, desvirtuando así el resultado de las mismas.
La misma Defensora de Los Habitantes dijo lo siguiente al respecto: “La eficiencia para actuar de las entidades competentes es pobre y, sobre todo, lenta. Se emiten órdenes sanitarias y para observar su cumplimiento se tardan meses. Clausuran una actividad y luego no verifican que realmente no esté laborando. No proceden con el decomiso de las fuentes de ruido”.
El Ministerio de Salud es el encargado de regular las leyes en materia de ruido. Este ministerio tiene un departamento especializado para ello, pero el mismo no cuenta con análisis históricos de resultados, ni con estadísticas del ruido comunitario, y en ocasiones ni siquiera cuenta con el equipo adecuado, ya que se puede dar el caso de que los únicos dos sonómetros que utiliza ese ministerio los estén calibrando en otro país.
Todo esto ha llevado al ciudadano a plantear sus quejas en otras instituciones publicas como La Defensoría de los Habitantes, pero para colmo de males, por ley solo se pueden valorar las mediciones hechas por el Ministerio de Salud. Con este panorama es difícil saber las razones por las que no estamos metidos en un problema mayor.

Bibliografía:

  • Chavarría, Eugenio. (1998). Leyes sobre el riesgo de trabajo y salud ocupacional con jurisprudencia. San José, Costa Rica: Editorial Investigaciones Jurídicas, pg 254.
  • Araya, José.(2002). Contaminación sónica y su control. Costa Rica. EUCR.


domingo 15 de marzo de 2009

El rock y la música “clásica” ¿ocasionan problemas auditivos?

755848907_8e1d44a9f3 Imagen tomada de Flickr.

A estas edades he ido a suficientes conciertos de rock como para conocer de memoria los problemas de salud que conllevan, uno de los problemas es el de llegar al lugar solo para convertirse momentáneamente en un fumador involuntario, pero lo más notorio es el deterioro de la voz y la sordera momentánea y por ultimo el famoso pitido involuntario.
Con el tiempo uno va tomando conciencia sobre los cuidados que debe tomar, por lo tanto, actualmente voy a todos los “chivos” con tapones de oídos y aunque yo sea el único que los usa, al final del concierto sé que no voy a tener los mismos problemas de antes.
Actualmente muchos integrantes de grupos de rock utilizan protectores auditivos en los conciertos para prevenir futuros problemas de salud, el problema es la poca información que les dan a los asistentes de los conciertos sobre medidas para proteger los oídos. Las bandas deberían de seguir el ejemplo de Radiohead, que promociona el uso de tapones de oídos durante los conciertos, esto debido a la perdida auditiva que sufrió el bajista de la agrupación.

Se ha hecho hincapié en que los conciertos de rock o pop producen demasiados decibelios, pero incluso la música denominada clásica puede llegar a producirlos, por lo que según el audiólogo José Raúl Sánchez existe una patología que es sufrida en su mayoría por músicos clásicos y tiene la peculiaridad de que la sordera es asimétrica. Por lo tanto, los que la sufren, escuchan más en un oído que en el otro, por ejemplo, un violinista puede tener más deteriorado el oído izquierdo que el derecho debido a la posición del instrumento, al igual que un flautista puede recibir mayor impacto en su oído derecho por la misma razón.
Según el mismo Sánchez, el 37% de los músicos de rock tiene una pérdida auditiva mayor a 25 decibeles; mientras que el 52% de los intérpretes de música clásica presentan perdidas similares, principalmente porque están muy cerca de otros intérpretes y porque practican muchas horas al día. Aunado a esto, las mediciones realizadas por el físico suizo Beat Hohmann, llegan a la conclusión de que el volumen en una orquesta supera la frontera de lo saludable, la carga acústica de los metales resulta especialmente problemática. Instrumentos como trompetas o trombones alcanzan una media de 95 decibelios.
Estos datos se complementan con los brindados por la profesora Hildegard Froehlich, según los estudios interdisciplinarios entre música y medicina, en la Universidad del Norte de Texas, un director de banda sinfónica debe guardar al menos una hora de reposo por cada hora de ensayo, sino el director puede exponerse a problemas auditivos a largo plazo.

La comunidad de músicos profesionales ha ido tomando conciencia sobre las posibles implicaciones en la salud que conlleva la faena diaria, por lo mismo, actualmente las orquestas utilizan paneles aislantes entre sus secciones instrumentales. Aun así, algunos expertos cuestionan que esa medida sea suficiente y sugieren a los músicos utilizar tapones de oídos especiales que tienen cualidades distintas dependiendo del instrumento que toquen.
Al fin y al cabo, seamos músicos clásicos, populares, o simplemente espectadores, debemos tomar medidas para preservar el órgano más complejo que tiene el ser humano, porque solo por el oído entran las cosas más bellas, y si lo mutilamos, pues hemos perdido muchísimo de nuestra humanidad.

Datos interesantes:


  • Los tapones de oído u orejeras colocados adecuadamente reducen el ruido entre 15 y 30 decibeles.

  • Existen tapones de oídos especiales para músicos.

  • Los directores de bandas sinfónicas deben guardar al menos una hora de reposo por cada hora de ensayo.

  • Tratar de no estar cerca de los amplificadores cuando haya conciertos masivos.

  • Según el audiólogo José Sánchez, un sonido en determinado volumen puede producir sordera en mayor o menor proporción, dependiendo de que tan agradable ese sonido sea para uno.

  • Los tapones de oídos industriales se pueden conseguir en ferreterías y tienen precios bastante económicos.

  • En una encuesta hecha a los músicos de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, se determinó que al menos el 60% de los encuestados presentaban zumbidos y pitidos en los oídos.


  • miércoles 28 de enero de 2009

    Escuchar música en el bus

    Imagen sacada del blog de los wonders
    Como buen amante de la música, no me fue difícil comprar un reproductor de Mp3 en vez de un celular; el problema es que con el tiempo fui incurriendo en costumbres que a largo plazo podrían afectar mi audición, tanto así que al menos un par de veces me llamaron la atención en alguna biblioteca para que le bajara el volumen al reproductor de música. Luego de meditarlo bastante y de recordar las sabías palabras de una amiga, llegué a la conclusión de que precisamente cuando viajaba en bus es que le subía el volumen al aparato, esto debido a que el ruido que se producía en el interior del bus no me dejaba escuchar música.
    Mi hipótesis sobre la naturaleza del ruido dentro de los buses, es que todo está relacionado por medio de un círculo vicioso: por un lado, el ruido externo del medio es alto; aparte de eso, el motor del bus produce grandes cantidades ruido. Entonces, como consecuencia, el chofer del bus le va a subir el volumen al radio para hacer más llevadero el trajín del día. Esto induce a los pasajeros a hablar o casi gritar (los más extrovertidos) para darse a entender por sus acompañantes, lo que motiva a casi cualquier pasajero que viaje solo a subirle el volumen al reproductor de música, si es que tiene uno a mano.

    Ruido en el interior del bus
    Un grupo dirigido por el físico José Araya Pochet, realizó un estudio del ruido que se producía en el interior de buses de distintas rutas de San Pedro de Montes de Oca, para esto utilizaron un instrumento de medición colocado en el asiento más cercano al conductor y lo mantuvieron por periodos cercanos a los diez minutos.

    La figura muestra las mediciones más altas.

    Como podemos observar, la mayoría de las mediciones realizadas en el interior de los buses se encuentran entre contaminación significativa y contaminación severa. Esto amerita una presión significativa de ruido que tienen que soportar nuestros oídos, y si además de eso intentamos competir con ese ruido utilizando el reproductor de Mp3 a altos decibeles, podríamos llegar a ocasionarnos una sordera de manera precoz. Por lo tanto lo mejor que se puede hacer es controlar los impulsos y no intentar subirle el volumen al reproductor de Mp3 para ahogar el ruido externo.

    Algunas medidas de prevención:
    Al usar el reproductor de música lo más idóneo es comprar audífonos “sound cancelling”, que prácticamente eliminan el ruido exterior.

    • La mayoría de los reproductores de mp3 pueden producir sonidos cercanos a los 100 decibeles, por lo tanto es bueno usarlo con volumen limitado.
    • Intentar escuchar la música en un reproductor hasta el punto en que todavía se pueda escuchar el entorno.
    • Fíjarse si la persona más próxima puede oír la música de su reproductor de audio. Esto es una señal clara de que el volumen está demasiado alto.
    • Si escuchas un sonido involuntario similar a este:

      Es mejor que acudas donde un otorrinolaringólogo. *Ese sonido fue facilitado por José Andrey Morales.
      Bibliografía:
    • José, Araya Pochet.(2002). Contaminación sónica y su control. Costa Rica, p. 40

    Enlaces Recomendados:



    sábado 24 de enero de 2009

    Ruido Nuestro Legado en Wordpress

    Estimados lectores les agradezco por estar pendientes del contenido de este blog, espero con el tiempo ir haciendo un contenido de mejor calidad y cumplir muchas de las metas que tengo para este proyecto.
    Para quienes no gustan de la plataforma propiciada por Google, les invito a mi nueva casa gestionada desde Wordpress, en la que voy a subir exactamente el mismo contenido que en este blog y cuya diferencia va a estar en la estética y funcionalidad que brinda Wordpress a diferencia de Blogger, vale la pena aclarar que este blog va a seguir funcionando tal y como lo ha hecho hasta el momento.
    Sin más preámbulo les invito a visitar la página de Ruido Nuestro Legado en Wordpress.

    Links de Interés:


    martes 6 de enero de 2009

    Mapa Acústico de la Universidad de Costa Rica

    Un mapa acústico es una representación grafica de la cantidad ruido que se produce en una zona determinada. En países desarrollados es usual ver este tipo de representaciones en diversos lugares, advirtiendo a los transeúntes sobre zonas saturadas de ruido.
    En Costa Rica se han dado pocos esfuerzos por realizar este tipo representaciones graficas o al menos por darlas a conocer masivamente, sería bueno ver este tipo de iniciativas en el país, tal vez en los “mupis” de las paradas de buses del Gran Área Metropolitana, zona que alberga la mayor cantidad de población en el país.
    El mapa acústico que les presento a continuación es de las inmediaciones de la Universidad de Costa Rica, en San Pedro de Montes de Oca, y lo realicé basándome en las mediciones de José Araya Pochet y su equipo, realizadas entre los años 2000 y 2002. Los resultados de esta investigación se encuentran en el libro “Contaminación sónica y su control” y lo pueden conseguir en formato ebook (pdf) en la biblioteca Carlos Monge Alfaro, de la Universidad de Costa Rica. La importancia de esta investigación está en que, según el mismo José Araya Pochet, la situación con el tiempo ha ido empeorando, y cada vez más centros educativos han pasado de tener contaminación significativa a contaminación acústica severa, lo que no se soluciona simplemente plantando árboles en los alrededores de los centros educativos.Detalle de la situación de algunos sitios de la Universidad de Costa Rica


    Las imágenes fueron tomadas de Google Earth


    jueves 18 de diciembre de 2008

    Afrontar la crisis con imaginación


    Los sistemas educativos tradicionales son excluyentes ante los estudiantes “diferentes”. Usualmente nos enseñan a los profesores métodos de análisis como “la campana de Gauss”, que lo único que toma en cuenta es al estudiante “promedio” y excluye a todo estudiante que se salga de alguna forma de lo “normal”. Por ejemplo ¿Cuantos cursos llevamos en la universidad sobre estudiantes con necesidades especiales? o ¿Cuántos cursos llevamos sobre como motivar a los estudiantes “sobresalientes”?

    Esa gente que es vista como diferente, y que usualmente es excluida, suele ser precisamente la gente que cambia el mundo en que vivimos. Por alguna razón, algunas personas piensan que las ideas de los genios siempre gozaron de aceptación por parte de sus contemporáneos y que su rendimiento académico era ejemplar, pero lo que se conoce de sus vidas demuestra que muchas de sus ideas fueron controversiales para sus colegas y que usualmente eran incomprendidos. Un ejemplo de ello es el de Albert Einstein, quien aprendió a hablar y a caminar a una edad supuestamente tardía; incluso sus padres llegaron a pensar que era un niño "subnormal". También, en sus primeros años como estudiante, no fue considerado un estudiante brillante, más bien era catalogado como un estudiante distraído y que tardaba mucho en aprender. Hoy en día es considerado el científico más importante nuestra época.


    Es precisamente Albert Einstein quien dijo:

    “Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio
    talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía.

    Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla.”
    Estamos viviendo una época de crisis de valores en la que predominan la inconciencia y la poca preocupación por los demás. Un medio como este propicia graves problemas, como el de la contaminación acústica. La mejor manera de solucionar muchos de estos problemas es por medio de la educación, así que nuestra responsabilidad se encuentra en difundir valores como el respeto por los demás, y si no lo hacemos, vamos a tener que empezar a comprar tapones de oídos en vez de gafas de sol.

    Links de Interés:


    sábado 13 de diciembre de 2008

    Caminata Sonora

    Foto tomada de Flickr

    Usualmente en nuestra sociedad todo es “llegar rápido a todo”, por lo que no tomamos tiempo de apreciar nuestra ciudad o al menos sus alrededores. Este pensamiento me llevó a hacer una parada en mi rutina diaria; así que me baje del bus a unos kilómetros de mi casa, con la idea de hacer una “caminata sonora”. Esta consiste en intentar apreciar la mayor cantidad de sonidos posibles que produce el entorno, por lo que tuve que dejar de lado mi reproductor de mp3 y hacer la caminata solo, sin distracciones.
    Empecé la faena en Barrio Jesús de la ciudad de Heredia. Pensé en pasar por el centro, pues está alejado de la calle principal, así que podría apreciar algo más que solo carros. El sonido del viento fue una constante en todo el recorrido, éste pegaba de manera copiosa los distintos árboles. Lo interesante fue la variedad de sonidos que se desarrollaban dependiendo de las características de cada uno; al menos con el bambú el sonido era casi percutido y los pinos parecían que de alguna forma proyectaban el sonido del viento. Al poner atención a los detalles del recorrido, pude distinguir algunos sonidos de insectos, perros ladrando a lo lejos, y pájaros.
    De pronto, una podadora de césped irrumpe con su estridencia en el paisaje: un señor cortando el césped de la iglesia. Luego, al pasar por una casa me llamó la atención el sonido metálico que producían unas latas de zinc, mal colocadas, que formaban parte del techo de una casa. A lo lejos, pude escuchar el martilleo constante que un constructor le proporcionaba a un bloque de cemento, que perfectamente podría confundirse con el sonido de una clave, no solo por su sonido, sino por el ritmo metronómico con que martillaba.
    Muchas veces en el recorrido tuve que cerrar los ojos o intentar sólo ver mis pasos, para poder concentrarme de lleno en los sonidos, sin distraerme por lo visual, aunque a veces resulto difícil debido a que sí a lo lejos se escuchaba algún sonido peculiar, con la vista intentaba identificar visualmente la fuente de ese sonido. Lo interesante de la caminata es que por sí misma es una actividad bastante relajante, al menos yo me olvido por un instante de mis problemas y me concentro solamente en el próximo paso. Claro en este caso también tuve que poner atención a los estímulos auditivos del medio y esto hace que uno aprecie de una forma más integral el recorrido; es como cuando uno sale de paseo a algún parque nacional y estás atento a todo lo que oyes porqué todo es nuevo para vos, así que cada vez que escuchas un sonido interesante, intentas identificar qué es. En realidad, una caminata sonora es lo mismo, pero aplicado a nuestra cotidianidad, por lo tanto no es difícil, pues en realidad no hay recetas, no existe una forma de hacerlo bien o mal, sólo debemos escuchar nuestro medio. ¿Te animás a hacerlo?